Durante más de una década, Bitnami fue la respuesta por defecto a «necesito un WordPress en AWS para ayer». Empaquetaba medio internet —AMIs, contenedores y charts— con todo configurado y listo para arrancar en dos clics. Si has tocado infraestructura en los últimos diez años, casi seguro que has lanzado alguna.
Ese catálogo gratuito ya no se mantiene. Tras pasar a manos de Broadcom, las imágenes se apartaron a un repositorio legacy que no recibe actualizaciones y las AMIs se retiraron del AWS Marketplace. No hay versión nueva que lanzar, ni nadie a quien abrir un ticket.
El problema no es el día que dejan de publicar
Es el siguiente. Tu instancia sigue arrancando exactamente igual que ayer: los mismos servicios, las mismas rutas, el mismo rendimiento. Nada se rompe, y esa es justo la trampa. Lo que cambia es invisible desde fuera.
A partir de ese momento, cada CVE que se publica contra el sistema base o contra el software que lleva dentro se queda abierta en tu máquina. No hay imagen parcheada que relanzar, no hay aviso, no hay quien responda. La deuda se acumula en silencio hasta que alguien la encuentra: una auditoría, un cliente que pide el inventario de vulnerabilidades, o algo peor.
Y rehacer la imagen a mano no es trivial. Una AMI de Bitnami no es «el paquete instalado»: es un árbol de directorios propio, scripts de arranque, servicios enlazados de una forma concreta y un montón de decisiones tomadas hace años que tu aplicación da por supuestas.
Lo que hicimos
Publicar reemplazos que sí mantenemos. La idea es aburrida a propósito: misma arquitectura, mismas rutas, mismos servicios, para que migrar no sea un proyecto sino una tarde.
- Parches periódicos. Cada revisión de la imagen incorpora las actualizaciones de seguridad del sistema base y del software que lleva dentro.
- Auditoría de seguridad. Escaneo de vulnerabilidades y verificación del endurecimiento CIS sobre cada imagen publicada, con su informe.
- Soporte humano. Los tickets llegan al equipo que construye las imágenes.
El catálogo crece según lo que piden los equipos que migran, y cada AMI disponible está en el mapa de reemplazos junto al stack de Bitnami al que sustituye.
Cómo se migra
En la mayoría de los casos son tres pasos, sin reescribir nada:
- Lanza el reemplazo desde AWS Marketplace, en la misma región y con el mismo tipo de instancia que tenías.
- Migra tus datos: restaura el volcado o monta el volumen de datos. Las rutas y los servicios coinciden con los de Bitnami.
- Mueve la IP elástica a la nueva instancia. Tus clientes no notan el cambio.
Si tu stack todavía no está en el mapa, escríbenos. Priorizamos los reemplazos nuevos según lo que más nos piden, y saber que alguien lo necesita es exactamente lo que mueve la lista.



